Revista Médica de la Junta de Beneficencia de Guayaquil

sábado
17 de agosto de 2019
Tamaño
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Home Vol. 17 No. 4 Cien años del Salvarsán

Cien años del Salvarsán

E-mail Imprimir PDF
Compartir

Dentro de los anales de la Medicina, siempre se conmemoran los principales hechos que han logrado darle al ser huma­no, una luz frente a enfermedades catastróficas, en sus tiempos. Uno de los ejemplos de esto último, lo constituyó sin lugar a dudas la sífilis o “enfermedad vergonzosa”. Esta enfermedad asoló a la humanidad hasta inicios del siglo XX, llegando a la cifra de más de un millón y medio de infectados tan solo en Europa. Mientras que en Francia, se registraban hasta tres mil muertes por año.


Se habían probado y difundían recetas naturistas, pócimas, ungüentos, curas a base de mercurio y potasio que resulta­ban a veces muy tóxicas, y siempre ineficaces. Las víctimas estaban condenadas –además de a la vergüenza y el secreto– a un proceso de infección largo y horrible que producía desde llagas en la piel a la degeneración del sistema cardiovascular y cerebral y por último sobrevenía la muerte.

Un bacteriólogo alemán llamado Paul Ehrlich comunicó a la comunidad científica, que había desarrollado luego de experimentar con varios compuestos todos basados en arsénico, una sustancia que era efectiva para lograr curar la sífilis. Llamada inicialmente arsfenamina, logró que la compañía farmacéutica alemana Farbwerke-Hoechst, fabricara ingentes cantidades de este nuevo y novedoso medicamento, bautizándolo con el nombre comercial de Salvarsán, iniciando la época del uso de sustancias elaboradas en laboratorio, con el objetivo de tratar diversas enfermedades (quimioterapia). En 1910, el descubrimiento de Ehrlich había tratado diez mil casos.

La demanda era asombrosa convirtiéndose en un negocio muy rentable y lucrativo. A finales de año, la empresa farma­céutica alemana que fabricaba el medicamento producía catorce mil frascos diarios. Ehrlich fue distinguido con honores y galardones y celebrado en la prensa popular, haciéndose ganador del Premio Nobel de Medicina.]

Allan Prior en su novela Führer, narra la posibilidad de que Adolf Hitler, ya como canciller alemán haya tenido la ne­cesidad de emplear salvarsán para el tratamiento de sífilis. A partir de 1944, el salvarsán fue destronado por un nuevo an­tibiótico, la penicilina, que demostró, hasta la actualidad, ser 100% de efectiva para el tratamiento y la curación de la sífilis en cualquiera de sus etapas clínicas, lo que no lo lograba el centenario salvarsán.

BIBLIOGRAFIA

1. Kent A. Sepkowitz, M.D. One Hundred Years of Salvarsan N Engl J Med 2011; 365: 291-3.
2. Führer. Allan Prior. Mediterráneo. 2010,Cap: 5, Pag: 130.
5. Goh.BT. Syphilis in adults. Sex Transm Infect. 2005; 81: 448-452.



Dr. Luis Coello Kuon - Yeng - Medico Internista Hospital Luis Vernaza
Fuente: Revista Médica de Nuestros Hospitales, Vol. 17 - N° 4, 2011

Lea el artículo completo en la Revista Médica de Nuestros Hospitales DESCÁRGUELA AQUÍ (SÓLO USUARIOS REGISTRADOS)


Compartir
 
Última Actualización:
11-10-2018 20:30
[cached @15:39]

Suscripción a Boletín